La Palma vista por artistas

Liberarte El Paso 2014

Emilio Castelló Gil

Emilio Castelló Gil nació en Mérida (Badajoz) en 1941.

Por motivos laborales se traslada a La Palma en 1968 y contrae matrimonio con Nieves María Sánchez Matos de los cuales tienen tres hijos.

Desde muy joven, Emilio siente el amor por las artes y oficios, lo que le lleva a incorporarse en la Escuela de Artes y Oficios de Mérida. Su gran labor, delicadeza y nobleza en sus esculturas, le hace trasladarse a Barcelona donde estudia por un año, debiendo abandonar su amor por las Bellas Artes por motivos personales.

Ninguna de sus obras ha sido creada fuera de La Palma, sintiéndose autodidacta y enamorado de la isla que lo acogió como a uno más.

Una de sus creaciones, " piedras volcánicas talladas " han sido orgullosamente copiadas por otros artistas Canarios, llegando a ser hoy en día obras de gran valor por calidad y sencillez.

Sus exposiciones han sigo muy premiadas y valoradas dando una firma en sus obras. Castelló simboliza la sencillez, sin perder la idiosincrasia de la tierra que lo acogió y donde formó una familia orgullosa de su talento.






Jorge Monterrey Hernández



Manu Marzán


Afincado en La Palma desde 1995, estudió Bellas Artes en Tenerife y Barcelona (1981-1985) y Diseño en Madrid (1988-1990) trabajó en Madrid para editoriales y empresas como diseñador gráfico freelance.
En 1995 se traslada a La Palma, donde reside actualmente (Breña Alta)
Desde 1997 Se adentra en la pintura e ilustración, alternándolos con trabajos esporádicos de el Diseño Gráfico. Actualmente trabaja combinando la serie de pinturas “Rincones de La Palma”, con otras series de ilustraciones como “Sinsentido Común” y “Un Mundo Maravilloso”
Ha obtenido premios en diversos certámenes de Pintura Rápida y ha realizado exposiciones en diversas salas de la Isla de La Palma y Tenerife.


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Facundo Cabrera

Nacido en La Palma. Ingeniero Técnico Agrícola y por tanto vinculado profesionalmente con el sector de la agricultura. Por motivo de estudios universitarios primero y laborales después, paso 20 años fuera de la Isla. Desde el año 1.999 está, encantadamente, de nuevo en la Isla de La Palma. Su afición por la fotografía la he desarrollado de forma totalmente autodidacta en los últimos 4 años. Ensaya diferentes técnicas fotográficas como: HDR, Larga exposición, macro, micro con apilamiento, etc... He realizado varias exposiciones, pero sobre todo, puede afirmar que se siente muy "enamorado" de la fotografía.

Selu Vega Mata

http://www.seluvega.es

Domingo José Cabrera Benítez

Nace en Santa Cruz de La Palma el 27 de septiembre de 1971.

Hijo de Domingo Cabrera y Araceli Benítez.

Con 17 años, estudió COU en el colegio de Portaceli (Sevilla) para posteriormente ingresar en la facultad de Bellas Artes de dicha ciudad.

Es licenciado en Conservación y Restauración de obras de arte por la facultad de Santa Isabel de Hungría.

Crepo taller en Sevilla y Córdoba y sus obras pueden contemplarse en gran parte de Andalucía.

Ha trabajado como artista y restaurador en Caracas, Quibor , Tenerife, El Hierro, La Palma donde recide en la actualidad.

Sus exposiciones han sido de relevancia, siendo las más importantes:

- I centenario del fallecimiento de Don Aurelio Carmona.

- Exposición Lumen Canariensis.

- Exposición la Huella y la Senda.

- El Legado Flamenco en La Palma.

- Muestra de Arte religioso EKUMENE.

Rodrigo Gonzalez de Paiz

RODRIGO DE PAIZ

EL PINTOR DE LAS ATMÓSFERAS.

Rodrigo Javier González de Paiz, nace en la Ciudad de El Paso, en el seno de una familia de artistas y artesanos, como ejemplo su abuelo, Manuel González, persona sensitiva y culta, y creador de la famosa danza, de Manuel González, baile coreado con arcos con cintas blancas y verdes y con un vestuario igual de color, es el único número que posee la Bajada de Ntra. Sra. De El Pino.

La familia de Rodrigo siempre destacó por sus labores diversas, su padre gran amante y conocedor como nadie de la Caldera de Taburiente, era muy ajeitado para la madera y sus tallas, juguetes, aljabas, palos tallados y sus muebles. Su madre María Marieta Paiz Perera, fue considerada como mejor repostera de la isla de La Palma, ir a su casa era impresionante y ver los jardines que hacían que los turistas que venía a su dulcería “El Pilar” en autocares era un punto fotográfico por la cantidad de flores que poseía, a parte de sus famosos dulces y postres palmeros. Su casa era un punto de encuentro para gente de toda índole, pintores que entraban o salían de La Caldera, siempre compraban los almendrados y Marieta siempre tenía una atención con ellos, por eso habían cuadros de Concepción, Mario Baudet, Roberto Rodríguez, Marfil, y muchos más, de ahí la colección que existía en la casa. Poetas con cientos de poemas a Marieta y alguno a Rodrigo, por hacer mención uno de ellos era de Fernando Fernán Gómez, de Emma Cohen,… Autógrafos de muchísimos cantantes como Rocío Durcal, cuando estuvo en El Paso, y así muchos de autógrafos de artistas, hoy ese libro está desaparecido, y así gente de todas partes del mundo. La gracia de Marieta, era muy comentada. Muchos fueron programas de radio, prensa, y televisión hablando siempre de sus dulces:

- Tenderete

- Canarias Viva

- TV Canarias

- Madrid Directo

- La Palma TV

Medalla de oro a la mujer trabajadora del Cabildo Insular de La Palma, muchos diplomas, medallas y placas.

En este ambiente vivía Rodrigo de Paiz, desde niño cabe destacar por su gran sensibilidad y habilidad para el dibujo y la pintura. Siempre se dice que la mano que guió el artista fue su tía, Madre. Sor Carmen María Paiz, una persona exquisita y como artista considerable y Juan Fernández González, que le enseñó todas las técnicas de la Caldera y secretos de la misma, su tía, la Madre. Carmen, le enseño a dibujar las perspectivas y bodegones, las luces y las sombras, también tuvo las correcciones de Luis Capote Pino, su padrino de bautizo, y el sentido exquisito de la estética de Antonio Capote Pozuelo.

Rodrigo de niño pintaba con flores, geranios rojos, hojas verdes… y lo pintaba en libretas que aún él posee hoy. El artista se especializó en La Caldera de Taburiente y a las atmósferas que la envuelven. Desde muy joven su tía lo lleva a Madrid, ya que, estaba en San Francisco de Sales, en las Dominicas, allí comienza a ver el Museo de Prado, a visitar exposiciones y museos de la Capital, primero fueron los pasos a Madrid que las Islas Mayores.

Ya de nuevo en La Palma, Rodrigo conoce a su amigo, Roberto Rodríguez gran persona y acuarelista, y comienza a visitar en Tenerife, círculo de Bellas Artes, Círculo XII de Enero, Casino de S/C de Tenerife, Sala Conca en las exposiciones de Cándido Camacho y cantidad de artistas y sus exposiciones conociendo a Teodoro Ríos, sus hijos, los cineastas Santiago y Teodoro, Guillermo Sureda, Manolo Tejeiro, críticos de arte, como Joaquín Castro San Luis, y conoció Rodrigo a Don Emilio Ossuna y al ver su obra inmediatamente junto con Julio González, se le abrieron las puertas del Real Casino de S/C de Tenerife, fue tanto el éxito de montaje y presentación del crítico Joaquin Castro San Luis y la calidad de las obras “Temas Palmeros” que la primera noche se vendió toda la obra, conociendo en ese tiempo de la exposición a toda la élite de S/C. Con este éxito se traslada a vivir a S/C de Tenerife y así dos años cubriendo los encargos del Casino y de más.

A los dos años se traslada a Madrid para asistir al Auto Sacramental, la cena del Rey Baltasar de Calderón de la barca, invitado por su amigo, siendo ese año Capital Europea de la Cultura.

Ya antes, de haber vivido la movida madrileña el artista de nuevo se traslada a vivir de una forma ya oficial con su pareja y Comienza a estudiar en el Centro del Diseño saltando dibujo y pintura y comienza Heráldica, escaparatismo, diseño, aerografía y vestuario de teatro, mientras estudiaba trabajaba en unos famosos almacenes. Terminando los estudios de heráldica, comienza a trabajar en la empresa más grande de España, Génesis, con el maestro y amigo Ángel Frontán y el historiador Manuel María Rodriguez Marivona y Dávila, siendo este su mejor amigo en la empresa en el estudio ático. Trabajában pintores, genealógicos, heráldicos y nobiliarios, todos de un nivel exquisito. Después de unos años, abandona la empresa y por medio de su pareja comienza a trabajar en una tienda de Barrio de Salamanca, a la vez hacía el artista trabajos de pergaminos, escudos, títulos nobiliarios cuadros de paisajes de las Islas y Península y como buen relaciones públicas y don de gentes, se ganó una clientela fija para sus trabajos.

Ya cansado un poco de esa interminable vorágine, y de tanto trabajar, viajes, fiestas, teatros, óperas y conciertos, ya que vivía en la calle Escalinata detrás del Palacio de la Ópera, plaza Isabel II. Se le mete en la cabeza, como buen géminis, regresar a la isla de La Palma y así fue, se vino a El Paso, pero continuamente visitando a sus amigos en la Capital.

Comienzan los eventos del pueblo, y comienzan los ensayos, coral, teatro, danza, música, las alfombras de Sagrado, cruces, veladas y todo lo que El Paso le demanda como artista.

Se traslada a Gran Canaria, concretamente a Maspalomas, donde vive y pinta y hace varias exposiciones muy importantes en la Capital y la Galería de Condal y viviendo con un empresario de la noche en Playa del Inglés, el artista vivió allí varios años, ¿Pero qué pasaba allí? Que allí no se notaban las estaciones, siempre el clima estático, calor, ni frío, apenas lluvias, ni primavera, ¡nada!, muy bonito sobre todo donde vivía, pero la brisa de El Paso y su gente le llamaban.

Hoy en la actualidad vive en el lugar más bello del mundo, el pueblo de El Paso, y el valle, en su estudio El Bejenaho, donde divisa toda la grandeza de Los Barros, La Punta de Los Roques y Birigoyo. Como dice Rodrigo: “de aquí no me muevo”, sólo algunas salidas a Tenerife, Gran Canaria y Madrid.

Comenta el artista el lujo de dibujar, por ejemplo a Bejenaho es mirar al a izquierda y ahí está, lo copia en directo al igual que las montañas de la Caldera.

Pintores reconocidos de La Caldera de Taburiente, Antonio González Suarez, Francisco Concepción, Juan Fernández y Rodrigo de Paiz, el único pintor vivo entre ellos, según los textos publicados por Juan Carlos Díaz Lorenzo licenciado en Historia del Arte en la Universidad de Santiago de Compostela.